Mentoplastia

Abogados indemnización por negligencias médica estética en mentoplastia

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Abogados especializados en gestión de demandas de indemnización a clinicas y medicos por negligencias médicas estéticas en mentoplastia mal realizada
Mala Praxis en mentoplastia
a mentoplastia, también llamada genioplastia, consiste en una intervención quirúrgica cuyo objetivo es lograr un aumento en la proyección del mentón. Se practica en casos de microgenias, es decir, mentones pequeños con mandíbulas de tamaño normal. Un error relativamente frecuente consiste en recurrir a la mentoplasis en vez de a la mentoplastia.

Mentoplastia
¿Se ha practicado usted recientemente una mentoplastia y esperaba un resultado diferente al obtenido?¿ Considera que ha habido una actuación negligente por parte del profesional médico que le ha realizado la mentoplastia? Si este es su caso, cuente con asesoramiento especializado en la defensa de sus derechos.

La forma del mentón tiene una gran influencia en nuestra apariencia física, ya que una de las partes de nuestra anatomia más visibles del cuerpo es la cara. Mejorando la forma del mismo, el paciente suele ver su imagen mucho más estilizada. La mentoplastia, también llamada genioplastia, consiste en una intervención quirúrgica cuyo objetivo es lograr un aumento en la proyección del mentón. Se practica en casos de microgenias, es decir, mentones pequeños con mandíbulas de tamaño normal. Un error relativamente frecuente consiste en recurrir a la mentoplasis en vez de a la mentoplastia. La mentoplasis es una operación consistente en camuflar retrognatias o micrognatias, es decir, posiciones mandibulares retrasadas, mandíbulas pequeñas etc, no exclusivamente el mentón. En determinadas ocasiones se puede combinar con otros procedimientos para lograr una completa remodelación facial. La mentoplastia se puede realizar mediante prótesis o mediante osteotomía deslizante.
En la mentoplastia mediante prótesis, se implanta una prótesis de silicona (o un material similar cuya textura se asemeje al hueso) aumentando y por tanto mejorando la forma y tamaño del mentón natural. Se puede realizar de forma intraoral o en el cuello, por debajo del mentón, dejando esta operación una cicatriz menor. Un eventual problema de esta técnica es que el cuerpo presente un rechazo protésico, además de poder provocar una fibrosis en torno al implante.

La osteotomía deslizante es una intervención quirúrgica basada en un abordaje intraoral, no dejando cicatrices externas. Se trata de un corte en la mandíbula, justo por debajo de la raíz de los dientes, para lograr avanzar el mentón.

Esta operación consigue mejores resultados a largo plazo y permite de manera eficaz corregir asimetrías mandibulares con mayor facilidad que la prótesis. El inconveniente de la misma es que la fase postoperatoria es más molesta y puede lesionar el nervio dentario o mentoniano, así como las raíces de algún diente.

La decisión de a qué operación someterse dependerá en cada caso de la edad del paciente, de su anatomía, de sus antecedentes médicos etc. y desde luego es responsabilidad del profesional médico realizar el mejor asesoramiento posible particularizado a sus circunstancias.

La mentoplastia generalmente es una operación que no requiere hospitalización posterior, ya que su procedimiento de recuperación es rápido si la misma se realiza con pericia.

Son frecuentes las negligencias vinculadas a intervenciones de mentoplastia. Generalmente este tipo de reclamaciones por operaciones estéticas, entre las que incluimos la mentoplastia, se realizarán por vía civil o penal ya que la mayoría de ellas se realizan en clínicas privadas.

Sin embargo, no debemos olvidar que en determinadas ocasiones la mentoplastia puede no tener solo fines embellecedores, sino también curativos o necesarios, en cuyo caso la operación sí puede ser realizada en un Hospital público y la reclamación deberá efectuarse por vía administrativa.

El plazo para ejercitar la acción de reclamación es de un año contado desde que se ocasiona la negligencia, o desde que se manifiesta su efecto lesivo (art. 142.5 de la LRJPAC). Si estamos ante daños de carácter físico o psíquico, el plazo computa “desde la curación o la determinación del alcance de las secuelas”, es decir, desde que se tiene conocimiento real del daño sufrido, del alcance y consecuencias del mismo, lo que constituye una aplicación de la teoría de la «actio nata», recogida en el artículo 1969 del Código Civil.

Son frecuentes los asuntos en los que nuestros tribunales sentencian por negligencias vinculadas a mentoplastias: Asi, recientemente, en el año 2014, fue promovida una reclamación de responsabilidad patrimonial por secuelas debido a una intervención mal efectuada de mentoplastia y lipofilling en el Hospital Universitario xxx.

Según constaba en el escrito de reclamación, el demandante había sido intervenido en varias ocasiones por “microsomía hemifacial” con intubación difícil. Ingresó en 2012 en el Hospital Universitario xxx para someterse a una “mentoplastia+lipofilling por microsomía hemifacial derecha” siendo necesario para ello realizarla una “intubación con fibrobroncoscopio por antecedentes previos de intubación difícil”.

El demandante alega que deberían haberse tenido en cuenta sus antecedentes de microsomía facial e intubación difícil, constando en su historia clínica, así como el haber sido intervenido de una mentoplastia y el hematoma en base de lengua, ya que el mismo ocluía parcialmente la cavidad oral, presentando ésta una abundante cantidad de sangre que apareció una vez acabada la intervención. Presentando estos síntomas, era aconsejable realizar una traqueotomía directamente y no intentar una intubación. Alega que, de haber obrado de esa manera, se podría haber evitado la posterior bradicardia que sufrió el mismo y que le produjo la situación en la que se encuentra actualmente. Alega además que no se le explicó la posibilidad de realizar una traqueotomía directamente.

El demandante inicia un expediente de responsabilidad patrimonial, al amparo de la Ley 30/1992 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común y del Real Decreto 429/1993, de 26 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento de los Procedimientos de las Administraciones Públicas en materia de Responsabilidad Patrimonial. Se aporta un informe de la Inspección Sanitaria, en el que se recoge lo siguiente acerca de la operación “básicamente correcta aunque infructuosa en los resultados y la función de cuidado o vigilancia del paciente realizada por el personal de enfermería la consideramos insuficiente por lo que entendemos que en este desgraciado caso no se ha cumplido en todo momento la lex artis lo que quizá pudiera haber evitado las lesiones permanentes”.

Según reiterada jurisprudencia, para poder apreciar la existencia de responsabilidad patrimonial de la Administración es indispensable que se cumplan los siguientes requisitos : a) Efectiva realidad del daño o perjuicio, siendo el mismo evaluable económicamente e individualizado con relación a una persona o grupo de personas, b) Que este daño o lesión patrimonial sufrida sea consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos, existiendo relación directa y nexo causal, c) Ausencia de fuerza mayor, d) Que el reclamante no tenga el deber jurídico de soportar el daño.

El demandante, como interesado damnificado, solicita una indemnización por los daños y perjuicios sufridos tras la operación y por la no consecución del resultado prometido previamente, todo ello de acuerdo con los artículos 31 y 139.1 de la LRJ-PAC, en cuanto persona que recibió la asistencia sanitaria inadecuada.

La legitimación pasiva recae sobre la Comunidad de Madrid ya que debe resarcir el daño causado por el Hospital Universitario de xxx, estando el mismo integrado dentro de la red sanitaria pública madrileña.

En base a todo lo anteriormente expuesto y a las pruebas aportadas, se estimó la reclamación presentada por el demandante obteniendo el mismo la cantidad de 293.083 euros más 35.000 euros derivados del perjuicio moral.

En terminos parecidos, en el año 2005, la Sección Octava de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid condenó a la Administración madrileña al pago de una indemnización de 144.242 euros debido a una infección por hongos tras una operación maxilofacial.

El fallo de la sentencia recoge que "la enferma perdió la visión total en ambos ojos en menos de un año". Según se detalla en la sentencia, en 1994 la demandante acude al servicio de cirugía de un hospital madrileño debido a que presentaba una deformidad facial consistente en un síndrome de cara larga, con hipoplasia marcada del tercio medio facial, acentuada por su lipodistrofia. Pasados dos años es finalmente intervenida "practicándosele una mentoplastia con impactación de 4 mm y avance de 7 mm y fijación de miniplaca en X de titanio con cuatro tornillos de 13 y 15 mm con arandelas". Un tiempo después, en el año 2000, la paciente acude a urgencias debido a una tumoración en la mejilla izquierda. En urgencias le diagnostican "una infección de material protésico en paciente diabético". Una vez realizadas las pruebas, el resultado fue el de crecimiento de abundantes cocos y levaduras.

La paciente comienza a tener visión borrosa tras este suceso, viendo manchas negras cada vez más acentuadas. Finalmente, se recoge en la resolución judicial que "la ceguera de la paciente es más consecuencia de una candidiasis exógena causada involuntariamente en las maniobras de drenaje en una zona muy complicada y en un estado purulento". El fallo de la sentencia fue favorable para la parte demandante, la cual vio logradas sus pretensiones indemnizatorias.

- Si la operación se hubiese realizado en una clínica privada en vez de en un hospital público, estaríamos ante una reclamación por responsabilidad contractual cuyo objeto principal del pleito sería el incumplimiento del contrato, es decir, de lo acordado antes de la intervención.
Al realizarse la misma en un centro privado, estaríamos ante una obligación de resultados, no de medios. En la misma línea tenemos numerosas sentencias de la misma sala que confirman la necesidad de la obtención de un determinado resultado, previamente pactado, en clínicas estéticas privadas, pudiendo citar las sentencias de la Audiencia Provincial de Valencia de fechas 23 de marzo de 2004, 22 de mayo de 2006, 28 de diciembre de 2007.

Si usted o algún familiar ha sufrido una negligencia nédica en el marco de una intervención en una mentoplastia , no dude en contactar con ABOGANEGLIGENCIA., por teléfono y nuestro equipo de abogados y peritos médicos se pondrán en contacto con usted en la mayor brevedad posible para ayudarle a determinar si en su caso esta negligencia en la mentoplastia pudiera haberse producido y si su caso es indemnizable. Si lo prefiere, puede rellenar el formulario adjunto nosotros nos pondremos en contacto con usted..
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