Rinoplastia mal hecha

Abogados de indemnización por negligencia medica cirugia estetica por rinoplastia mal hecha

Abogados especialistas en negligencias y mala praxis medicas - Primera valoracion gratuita
Abogados para indemnización por negligencias medicas en rinoplastia mal hecha. Rinoplastia defectuosa mal operada. Perjuicio estetico en operación de nariz
¿Que hacer en caso de negligencia médica en rinoplastia?
Entendemos por negligencia o mala praxis en la intervención estética de rinoplastia como un resultado insatisfactorio en relación a lo contratado por el cliente tras la operación. Dado que es un objetivo estético y quedando este debidamente acreditado , el médico o cirujano interviniente se compromete a la obtención del mismo por lo que de no darse mediando negligencia o impericia o error por su parte la obligación de resultado no se ve satisfecha generando la oportunidad de reclamación de indemnización por dicho servicio.

¿Cree que ha sufrido una negligencia medica en el transcurso de una rinoplastia u operación de nariz?
¿Desea obtener una indemnización por los daños y perjuicios que haya sufrido?

Rinoplastia mal hecha
Abogados expertos en reclamación de indemnización por negligencia médica acontecida durante una rinoplastia mal hecha. Los casos de negligencia médica por rinoplastia suelen producirse por dos tipos de casuísticas fundamentales:

Primero: Que el paciente no quede satisfecho tras la operación por quedar secuelas o una estética inadecuada de su nariz de forma contraria o distinta al objetivo con el que se ha sometido a la rinoplastia que claramente queda mal hecha

Segundo: Prestación de un consentimiento informado insuficiente, ya que el paciente debe conocer y consentir la operación a la que se va a someter. Como consecuencia de dicho déficit o carencia el paciente no supo a que riesgos se sometía en la intervención de rinoplastia.

Negligencias médicas en rinoplastia. Tipos de rinoplastia


Si usted se ha sometido a algunas de las siguientes operaciones estéticas y ha sufrido algún tipo de daño, perjuicio o secuela de forma distinta a lo esperado en la que usted considere ha existido culpa o negligencia de la cual se ha derivado daño para usted como víctima, no dude en ponerse en contacto con nuestros abogados y peritos expertos en negligencias estéticas:

• Negligencia médica en rinoplastia estructural: la principal finalidad de esta operación es prevenir las deformidades provocadas por la retracción cicatricial y asegurar la posición de las estructuras modificadas en la intervención.

• Negligencia médica en rinoplastia abierta: utiliza la vía transcolumelar para facilitar el tratamiento de la punta nasal.

• Mala praxis en rinoplastia Submucosa: preserva la integridad de la mucosa nasal en el tratamiento del dorso mediante la confección de colgajos subpericóndricos.

• Negligencia médica en rinoplastia de Aumento: Dentro de este tipo de rinoplastia cabe diferenciar la utilización de injertos de cartílago auricular y de cartílago costal.

• Negligencias médicas en rinoplastias primarias: se da cuando el cliente se opera por primera vez, es decir, es una nariz que nunca ha sido operada.

• Mala praxis médicas en rinoplastias secundarias o de Revisión: la nariz ya ha sido intervenida previamente por otro cirujano. Puede ser la tercera, cuarta, etcétera., aunque normalmente todas son denominadas secundarias.

•Negligencias médicas en rinoplastias funcionales: comprende todas aquellas operaciones cuya finalidad es mejorar la respiración nasal.

•Rinoseptoplastia: consiste en la corrección simultánea de las alteraciones anatómicas nasales y del septo. Es una combinación de la Rinoplastia Funcional y de la Rinoplastia Estética.

•Rinoplastia Reparadora (nariz traumática): se realiza en los casos de traumatismos, heridas, etcétera.

•Rinoplastia Reconstructora: se basa en la movilización de tejidos próximos o a distancia para reconstruir partes o la totalidad de la nariz.

•Rinoplastia en Varones: la nariz masculina tiene sus propias características, motivo por el cual se ha diferenciado un tipo de rinoplastia femenino y uno masculino.

Negligencias médicas y malas praxis o errores más comunes en las intervenciones de rinoplastia


Entendemos por negligencia , error o deficiencia en la intervención de rinoplastia como un resultado insatisfactorio en relación a lo contratado por el cliente tras la operación. Dado que es un objetivo estético y quedando este debidamente acreditado , el médico o cirujano interviniente se compromete a la obtención del mismo por lo que de no darse mediando negligencia o impericia o error por su parte la obligación de resultado no se ve satisfecha generando la oportunidad de reclamación de indemnización por dicho servicio en el que la rinoplastia ha sido mal hecha.

Podemos dividir los errores más comunes en los siguientes grupos de prácticas médicas al rededor de la rinoplastia: perioperatorias, anatómicas, funcionales y psicológicas. Dentro de perioperatorias las más frecuentes son sangrado, trauma e infección.

Desafortunadamente las negligencias en rinoplastias son más frecuentes de lo que pensamos en el día a día y en la practica habitual así es recogido por los tribunales, con una extensa jurisprudencia al respecto, en algún caso y desgraciadamente titular incluso de los grandes médios de comunicación.

Así resulta desgraciadamente celebre y famoso como uno de los casos españoles más conocidos de negligencias médicas el de A.M, un joven que tras someterse a esta operación estética pasó 22 años en estado vegetativo hasta que finalmente falleció el pasado año. Su familia, batalló durante 18 años para que se reconociese legalmente este error médico.

Año 1989, día 3 de julio, el joven A.M, de 21 años, se somete a una rinoplastia de la que sale en coma vigil. Año 1993, la familia empieza a pelear el caso de su hijo, un juzgado de primera instancia condena al anestesista a indemnizar a la familia con 1.050.000 euros. Año 1998, la Audiencia Provincial anula la sentencia anterior y absuelve al anestesista. Año 2008, el Tribunal Supremo confirma la absolución y condena a la familia M. a pagar 400.000 euros por gastos judiciales, provocándole a la misma graves consecuencias económicas. Año 2009, la familia M. se echa a la calle y se instala en una caseta en la plaza de Jacinto Benavente. Febrero de 2010 aparece un testigo, un médico que estuvo en la operación asegura que hubo negligencia en el quirófano. Día 14 de octubre de 2010, el Supremo reabre el caso. 3 de noviembre de 2010, el joven A.M, en coma desde la rinoplastia de 1989, asiste a la vista oral en el Tribunal Supremo. 17 de noviembre de 2010, el Tribunal Supremo anula los fallos anteriores y admite la revisión de la demanda. La familia aboga por negociar una indemnización. 19 de noviembre de 2010, la familia M. vuelve a casa tras un año y medio, exactamente 522 días, viviendo en una caseta de la calle. 14 de julio de 2011, tras varios intentos, finalmente los progenitores de A.M obtuvieron 1.075.000 euros a modo de indemnización por la negligencia médica causada a su hijo en la rinoplastia que le fue realizada.

En relación al déficit o carencias en el consentimiento informado en intervenciones de cirugía estética relativas a una rinoplastia, también nos encontramos con casos permanentemente que encuentran su reflejo en la jurisprudencia de nuestros Tribunales. Así la Sentencia de la Audiencia Provincial de León, Sección 1ª, núm. 457/2012 de 2 de noviembre. AC 2012/1611, que establece “En las aclaraciones al informe señala que lo normal es actuar globalmente sobre la nariz, no solamente a nivel estético pero que en el consentimiento informado únicamente se recogía la parte estética. En este extremo no podemos coincidir con esta matización pues el examen del documento de consentimiento que fue aportado con la contestación, permite suponer que el resultado debe ser global como señalaba el perito en términos generales pues en el apartado de introducción se dice que "esta operación puede ayudar a corregir defectos de nacimiento, lesiones nasales, y algunos problemas respiratorios.”

“Por lo tanto debe advertirse de la posibilidad de dichos eventos aunque sean remotos, poco probables o se produzcan excepcionalmente, y ello tanto más si el evento previsible no es la no obtención del resultado sino una complicación severa, o agravación del estado estético como ocurre en este caso con el denominado epicantus orbital interno.

La aplicación al caso de la doctrina expuesta nos lleva a concluir que existió infracción del deber de información, pues la paciente no recibió una información personalizada, tratándose de un impreso normalizado. [Como ya se ha mencionado en anteriores entradas, el deber de información y de consentimiento informado es algo recogido legalmente en la Ley 41/2002, concretamente en el artículo 8 de la misma.


Además la información fue manifiestamente inexacta o incompleta pues desde luego la demandante no fue informada del riesgo de sufrir la agravación de la cicatriz que ocasiona el epicantus cuya necesidad de reparación admite el perito judicial y mucho más teniendo en cuenta el estado previo de la paciente.
En definitiva, consideramos que existió incumplimiento contractual previo que justifica el impago de los servicios prestados y motiva la resolución contractual solicitada”.]

En este caso finalmente se estimó responsabilidad por parte del facultativo al no dar una información veraz y objetiva e individualizada antes de la intervención, por lo que se ocasionó un daño a la paciente que no estaba previsto en la hoja de consentimiento informado entregado previo a la intervención de rinoplastia, dando lugar a la vulneración de la lex artis, y por tanto a indemnización a la paciente.

En otra sentencia frecuentemente utilizada en el día a día de las negligencias médicas en rinoplastia , el Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Sevilla condena un cirujano por lesiones al haber operado éste seis veces a una de sus pacientes para retocarle una intervención quirúrgica de nariz.El facultativo deberá indemnizar a la mujer con 34.195,18 euros por su negligente actuación ya que además de su evidente perjuicio estético (cicatrices y marcas), la mujer cuenta con alteraciones en la respiración nasal a cuenta de una deformación ósea y con un trastorno depresivo. En la sentencia se sostiene que el cirujano “ha incumplido sus obligaciones contractuales, no sólo porque las seis intervenciones realizadas no han logrado un resultado que no era otro que mejorar el aspecto estético de la nariz, sino más bien porque no observó la diligencia exigible, no tanto en la primera intervención, sino más bien en las cinco posteriores”.

Es cierto que el 26 de junio de 2007 la demandante acude a la clínica estética y firma un modelo estandarizado de consentimiento informado tras el que se somete a una primera operación el 30 de julio de ese mismo año, debiendo hacerse luego posteriores operaciones “sin que conste en las actuaciones ni en la historia clínica aportada que, para ésta, se recabara el necesario consentimiento informado”.


En términos igualmente ejemplificadores de la visión del día a día de nuestros tribunales en relación a la intervención de rinoplastia podemos ilustrarles con la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, Sección 18ª, núm. 445/2006 de 19 de mayo. AC 2007/200, que establece : “…en efecto no es una cuestión discutible que los requerimientos que se hicieron al demandado Dr. Á. lo fueron para la realización de una operación de cirugía estética consistente en una rinoplastia secundaria realizándose una remodelación de la punta nasal, un acortamiento de la distancia lateral cartilaginosa y un estrechamiento de la pirámide nasal, pero con ser ello cierto lo que no es discutible es que como consecuencia de dicha operación en principio de cirugía estética se han producido unas secuelas funcionales que afectan a la respiración, la cuestión es si dichas secuelas tienen su origen en el procedimiento operatorio realizado o no.”

“Existe una relación causal entre las secuelas que presenta el paciente especialmente a nivel de la pirámide nasal y el procedimiento efectuado por el Sr. Á, y ello lo dice después de valorar el informe emitido por el Doctor I. otorrino que hace un informe a instancia del demandante en donde se hace referencia a la falta de cornetes que presenta el demandante y que según una fibrorinolaringoscopia previa a la cirugía del Doctor. Aparecen indemnes en fosa nasal de entrada, se refiere a los cornetes. Ello no empece que dicha prueba de fibrolaringoscopia haya sido aportada por el propio paciente y no conste, pues de los informes emitidos por Don Inocencio, en este se hace referencia a la extirpación total del ambos cornetes y en ningún momento dicho doctor, que era el otorrino del demandante hace hincapié que dichos cornetes hubieran sido extirpados con anterioridad a la cirugía del doctor Á. al contrario, en ningún momento se indica que antes de la operación padeciera las disfunciones nasales que le han quedado con posterioridad a la misma, ni se indica en forma alguna que con anterioridad al proceso operatorio el paciente tuviera los problemas funcionales que tiene en la actualidad. Es más del propio informe emitido por el perito judicial, el mismo en su reconocimiento del demandante hace constar la existencia de un punto antiguo de sutura que por su disposición sugiere una septoplastia operación efectivamente efectuada al demandante realizada en el año 1996 que no tiene relación alguna con los padecimientos sufridos por el demandante.”.


En este caso, el paciente sufrió unas graves secuelas debido a la intervención de rinoplastia a la que fue sometido, y por ello el Tribunal dictó sentencia a favor del paciente, obligando al facultativo al pago de una indemnización por las secuelas producidas ante la falta de diligencia en el proceso operatorio.

Si usted se ha sometido a una rinoplastia y no ha obtenido el resultado prometido, se le han causado daños, secuelas o no se le ha informado de los riesgos debidamente, no dude en contactar con nuestro equipo de profesionales, le prestaremos todo el asesoramiento necesario para entender en primer lugar con nuestro equipo de peritos expertos en cirugía plástica, reparadora o estética, si efectivamente usted pudiera haber sido víctima de una negligencia médica en el transcurso de su rinoplastia, y de ser así, hacer valer sus derechos en la sede pertinente, de manera que pueda ver resarcidos los daños y perjuicios con la máxima indemnización legalmente posible.
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