Abogados alcoholemia

Abogados alcoholemia

Expertos en Derecho Penal. Defensa. Acusación particular. Asistencia a detenidos en comisaría o Juzgados. Juicios
Abogados alcoholemia positiva. Defensa penal juicio rápido alcoholemia penal. Reincidencia. Retirada de carnet. Conformidad. Prueba. Honorarios Art. 379.2
Prueba de alcoholemia en control para protección de la seguridad vial
Alcoholemia Penal. Somos abogados expertos en delito de alcoholemia positiva del artículo 379.2 del Código Penal, que recoge el supuesto de conducir un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de bebidas alcohólicas.

¿Ha dado positivo en prueba de alcoholemia y necesita abogados penalistas urgentes para juicio rápido por alcoholemia penal?
¿Es reincidente y precisa abogados de alcoholemias? ¿Se ha dado a la fuga en un control de alcohol y ha sido detenido? ¿Le acusan de impregnación alcohólica y conducción temeraria? ¿Ha tenido un accidente de tráfico y ha dado positivo en la prueba?

Abogados alcoholemia
Abogados penalistas expertos en defensa penal en juicio rápido por ALCOHOLEMIA POSITIVA en un control. Conductores reincidentes. Retiradas de carnet. Conformidad. Prueba irregular.

I Su equipo de abogados penalistas expertos en delitos por alcoholemia positiva


La conducta típica de alcoholemia del artículo 379.2 del Código Penal consiste en conducir un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Si usted o algún familiar o amigo han dado POSITIVO en PRUEBA DE ALCOHOLEMIA y ha sido citado para un juicio rápido contacte con nosotros. Nuestros abogados del orden penal, son especialistas en este delito y se encuentran a su completa disposición para la mejor defensa posible de sus derechos.

La ingesta de alcohol por los conductores, constituye una causa determinante en la producción de los accidentes de tráfico. A este respecto, alude la Circular 10/2011 de la Fiscalía General del Estado señalando que el alcohol constituía la causa que provocaba al menos una tercera parte de las muertes en accidentes de tráfico en el ámbito de la Unión Europea.

Un estudio elaborado por la Dirección General de Tráfico en el año 2013 determinó que un 12% de los conductores españoles había consumido alcohol o alguna clase de droga antes de conducir. Durante el año 2013, un 3,3% de los conductores dieron positivo en la prueba de impregnación etílica sin haber consumido otras sustancias.

En otro orden, los últimos estudios elaborados por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses en el año 2014 acerca de las víctimas mortales en los casos de accidentes de tráfico investigados desde el ámbito toxicológico-forense, revelan que un 39.09% de los conductores fallecidos presentaron resultados positivos en sangre de alcohol y/o drogas. En cuanto a los peatones fallecidos, presentaron resultados positivos en sangre el 39.88%.

La alcoholemia implica la presencia de alcohol en sangre con motivo de su consumo. Resulta innegable que el consumo de alcohol constituye una de las principales causas de los accidentes de tráfico pese que hay que tener en consideración otros factores concurrentes tales como la edad del conductor, peso, sexo, cantidad de alimento ingerida, grado alcohólico de la bebida, velocidad y condiciones climatológicas entre otros.

II Alcoholemia penal. Art 379.2 Código penal

La conducta típica del artículo 379.2 del Código Penal consiste en la conducción de vehículos de motor o ciclomotor bajo la influencia del alcohol. En todo caso, se considera delito conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0.60 miligramos por litro o en sangre superior a 1.2 gramos por litro.

El presente tipo delictivo consistente en la conducción bajo la influencia del alcohol, se integra dentro de los delitos contra la seguridad vial. Al encuadrarse dentro de los delitos contra la seguridad colectiva, tienen como denominador común que el bien jurídico protegido constituye la seguridad colectiva de las personas y los bienes. La mayoría de la doctrina manifiesta que el bien jurídico protegido es la seguridad vial (STS 5416/2013 de 31 de Octubre). Otros sectores, entienden que se tutelan además la vida e integridad física de las personas.

III Si no he causado peligro conduciendo con influencia del alcohol y he dado positivo, ¿Se considera delito?

La jurisprudencia, ha señalado en reiteradas ocasiones que la influencia del alcohol en la conducción, no tiene por qué observarse en la infracción de las normas de tráfico o en la producción de un resultado de daño, sino que basta el delito de peligro "in abstracto" (SSTS de 15 de Abril de 2002 y 12 de Marzo de 2010). No es necesario por lo tanto la producción de un resultado de daño para el desarrollo de la conducta típica del artículo 379.2 CP.

En lo referente a la definición de conducción, la jurisprudencia ha declarado en reiteradas ocasiones que la misma implica la puesta en marcha del motor del vehículo y que se produzca un desplazamiento a impulsos (STS de 15 de Octubre de 1986). No obstante dicha definición implica no pocos problemas y son muchas las preguntas que nos hacen nuestros clientes al respecto. En aras a arrojar algo de luz, viene a colación añadir que las maniobras de parada o estacionamiento se integran en el concepto de conducción (SAP de Alicante de 19 de Julio de 2000 y SAP de Asturias de 7 de Junio de 2005). Asimismo no se requiere que la circulación sea de mayor o menor duración (SAP de Valencia de 7 de Octubre de 2002 entre otras).

IV Tasa de alcoholemia a partir de la cual hablamos de alcoholemia penal como delito y no de sanción administrativa

Establece el artículo 379.2 del Código Penal que será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores entre uno y cuatro años, a quien conduzca:

- Con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0.60 miligramos por litro.
- Con una tasa de alcohol en sangre superior a 1.2 gramos por litro.

La jurisprudencia ha interpretado la conducción con dichas tasas de alcohol en sangre como una presunción "iure et de iure" de que existe una influencia de alcohol en la misma y hablamos por tanto de alcoholemia penal. En este sentido se han dictado reiteradas resoluciones tales como las SSAP de Madrid de 28 de Mayo de 2012 y de Barcelona de 20 de Noviembre de 2008 entre otras. En otro orden, el tercer decimal resultante según se desprende de reiteradas resoluciones (SAP de Barcelona de 24 de Abril de 2012 entre otras) no será tenido en cuenta. A modo de ejemplo, una tasa de alcohol de 0,604 mg/l no sería considerada delito.

V Di positivo en control de alcoholemia. Tasas de alcoholemia permitidas en función del vehículo conducido

En relación a la tasa de alcohol en sangre que se tendrá en cuenta a partir de la cual no estará permitido conducir, la misma dependerá de la clase de vehículo que se conduzca. Dichas tasas de alcoholemia vienen reguladas de forma detallada en el artículo 20 del Real Decreto 1428/2003, de 21 de Noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación.

En consideración al citado precepto, procedamos a desarrollar la distinción según la clase de vehículo:

- Conductores de vehículos o bicicletas: No podrán circular aquellos que superen una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro o en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro.

- Conductores de vehículos destinados al transporte de mercancías con una MMA superior a 3500 Kg: No podrán circular aquellos que superen una tasa de alcohol en sangre superior a 0,3 gramos por litro o en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro.

- Conductores de vehículos destinados al transporte de viajeros de más de nueve plazas, de servicio público, transporte escolar y de menores: Aquellos que superen una tasa de alcohol en sangre superior a 0,3 gramos por litro o en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro.

- Conductores de vehículos que transporten mercancías peligrosas, de servicios de urgencia y transportes especiales: No estará permitido circular a aquellos que superen una tasa de alcohol en sangre superior a 0,3 gramos por litro o en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro.

- Conductores de cualquiera de los vehículos anteriores durante los dos años siguientes a la obtención del permiso de conducción: No podrán superar la tasa de alcohol en sangre superior a 0,3 gramos por litro o en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro.

VI Positivo en prueba de alcoholemia. Síntomas de alcoholemia positiva


Al respecto de la influencia del alcohol en la conducción, la jurisprudencia viene efectuando una distinción entre síntomas "equívocos", es decir, aquellos que pueden tener un origen diferente y alternativo a la influencia del consumo de alcohol y síntomas "inequívocos" que ponen en evidencia una merma de las capacidades psicofísicas, dificultad en el habla, exposición de ideas, mantenimiento de la verticalidad entre otras derivadas indubitadamente de una inmoderada ingesta del alcohol. Reiteradas resoluciones han aludido al hecho de que las posibilidades de condena son mucho menores si sólo concurren a efectos probatorios síntomas equívocos (SAP de Girona de 8 de Octubre de 2002 entre otras).

Vamos a tratar de exponer a grandes rasgos tanto los diferentes síntomas equívocos que pueden concurrir como los inequívocos a partir de lo expuesto en diversas resoluciones (entre otras, SAP de San Sebastián 216/2016, SSAP de Girona 53/2016 de 16 de Febrero y 146/2016 de 8 de Febrero, SAP de Burgos 102/2010 de 26 de Febrero):

- Equívocos: Halitosis notoria, aspecto apático, cansancio y abatimiento, palidez, conjuntiva roja y dificultad de fijación de la mirada, excitación, comportamiento irrespetuoso y agresivo entre otros.

- Inequívocos: Habla pastosa, habla repetitiva, con tono elevado de voz, con respuestas incoherentes y embrolladas, carencia de conexión lógica de las expresiones, deambulación con movimiento oscilante de la verticalidad y carencia de reflejos y coordinación entre otros.

Resulta evidente por otra parte, el enorme peligro que implica una ingesta inmoderada de alcohol con carácter previo a la conducción en la medida que el tiempo de reacción ante un imprevisto aumenta, disminuye la agudeza del conductor, se merman las capacidades de orientación, genera somnolencia, etc.

VII Segunda prueba de alcoholemia. He dado positivo en las dos pruebas de alcoholemia que me han realizado

En relación a la prueba de alcoholemia, a la misma hace referencia la Ley de Enjuiciamiento Criminal en su artículo 796.1.7ª, el cual remite a la legislación en materia de seguridad vial. En consecuencia hay que tomar en consideración los artículos 22 y siguientes del Real Decreto 1428/2003, de 21 de Noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación.

Los mencionados preceptos, establecen que las pruebas para la detección alcohólica serán practicadas por los agentes encargados de la vigilancia del tráfico mediante la verificación del aire espirado mediante etilómetros oficialmente autorizados. Dichos aparatos, verificarán el grado de impregnación alcohólica en el organismo.

Hay que tener en consideración que existen diferentes clases de etilómetros que pueden ser utilizados por los agentes de la autoridad. Estudiaremos lo referente a dichos dispositivos más adelante.

VIII Control y prueba de alcoholemia. Procedimiento

En lo relativo al procedimiento seguido para la realización de las pruebas de alcoholemia (art. 23 del Reglamento General de Circulación), se realizará una primera prueba de espiración.

En caso de que la prueba diera positivo con un grado de impregnación alcohólica superior a 0.25 miligramos por litro de aire o a 0,5 gramos por litro de sangre o al superior al previsto para determinados conductores o incluso sin que el resultado sea positivo, el conductor presente síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia del alcohol, el agente a efectos de contraste someterá al conductor a una segunda prueba de detección mediante un procedimiento similar al llevado a cabo en la primera prueba.

Dicha información deberá ser facilitada por el agente al interesado previamente (STS 2095/2002 de 22 de Marzo). El agente de la autoridad habrá de advertir a la persona sometida a la prueba de su derecho o de cualquiera de sus acompañantes o personas presentes a controlar que entre la primera prueba de detección y la segunda medie un mínimo de 10 minutos (SAP Burgos 212/2011, de 28 de Junio).

IX El margen de error en la prueba de alcoholemia que da positiva. Los Etilómetros y la alcoholemia positiva

Como se ha adelantado, la prueba de detección de alcohol en el organismo se realizará mediante ciertos dispositivos denominados etilómetros. Existen dos tipos:

Etilómetros de aproximación.

Etilómetros de precisión o evidenciales.

Cuando los agentes de la autoridad requieran a los interesados para la realización de la prueba de alcoholemia, utilizarán en primer lugar un etilómetro de aproximación para llevarla a cabo de la forma más ágil posible.

En caso de que el resultado fuera positivo, habrá de utilizarse un etilómetro evidencial a fin de realizar las dos pruebas de detección establecidas en la normativa. A este respecto aluden reiteradas resoluciones tales como la SAP de Sevilla 623/2013 de 28 de Noviembre.

Otras resoluciones tales como las SSAP de Valencia de 3 de Septiembre de 2014 y de 9 de Diciembre de 1999, han aludido al hecho de que si el resultado positivo se ha obtenido con un etilómetro digital (los denominados de aproximación), dicho resultado se considerará como un indicio en todo caso insuficiente para desvirtuar la presunción de inocencia del presunto infractor.

En consecuencia, de la jurisprudencia se desprende que las dos pruebas de detección de impregnación alcohólica establecidas en la normativa habrán de ser realizadas mediante los etilómetros de precisión o evidenciales para que un eventual resultado positivo tenga valor probatorio y no únicamente indiciario. A modo de ejemplo, la STS de fecha 22 de Marzo de 2002 estableció que la sola prueba del etilómetro manual (de aproximación) no resultaba suficiente para la formación de una "convicción firme y precisa respecto del grado de impregnación alcohólica del acusado".

Otra cuestión fundamental, es la referente a la verificación del etilómetro. Para que el resultado arrojado por el dispositivo pueda constituir como prueba, el mismo debe estar verificado y ha de utilizarse durante el periodo de validez. A este respecto, la SAP de Vizcaya de 29 de Julio de 2002 alude a la necesidad del certificado de verificación periódica del etilómetro utilizado para realizar la prueba sin que resulte suficiente para la acreditación de la homologación del dispositivo la declaración testifical de un agente de la autoridad. Ello, chocaría frontalmente con la presunción de inocencia (SAP de Madrid de 28 de Octubre de 2010).

En consecuencia, de los etilómetros debe haber constancia de su documentación a fin de acreditar su homologación, si han sido reparados o modificados y en qué fecha, etc. Gracias al certificado de verificación periódica y demás documentación quedaría acreditado que el dispositivo muestra resultados fiables y correctos.

No obstante, como establecen reiteradas resoluciones, respecto a los etilómetros que lleven más de año en funcionamiento o bien que hayan sido objeto de reparación o modificación se apreciará un error del 7,5% (SAP de Lleida de 26 de Septiembre de 2012).

Como aspecto fundamental se debe tener en cuenta que en caso de duda sobre la comisión de un delito de alcoholemia rige el principio "in dubio pro reo" que implicaría sentencia absolutoria.

X He dado positivo en el control de alcoholemia y en la primera prueba realizada. Contraste de los resultados del etilómetro con otras pruebas.

El agente de la autoridad que hubiera requerido al interesado habrá de informarle del derecho que le asiste a contrastar los resultados de las pruebas practicadas con análisis de sangre, orina u otros que estimen convenientes los profesionales del centro médico al que sea trasladado. Además, los agentes habrán de adoptar las medidas adecuadas para trasladar al interesado al centro médico más cercano al lugar de los hechos (arts. 23.3 y .4 del Reglamento General de Circulación)

Si el personal del centro encuentra adecuadas las pruebas solicitadas por el interesado, habrá de atenerse a una serie de obligaciones (art. 26.1 del Reglamento General de Circulación):

- Extraer muestras y enviarlas al laboratorio que corresponda.

- Comunicar los resultados de los análisis a la autoridad judicial y a los restantes órganos competentes.

El personal sanitario además de las mencionadas obligaciones, habrá de comunicar a las citadas autoridades el medio utilizado en los análisis, la hora concreta en que se extrajeron las muestras y el sistema utilizado para la conservación de las mismas amén del porcentaje de sangre que presentaba el interesado.

En otro orden, establece el artículo 23.4 del mismo texto que el importe de los análisis necesariamente habrá de ser depositado con carácter previo por el interesado que se someta a los mismos. Una vez se obtengan los resultados:

a) Si son positivos, se atenderá al pago con el importe depositado por el interesado.

b) Si son negativos, habrán de satisfacer el importe los órganos correspondientes de la Jefatura Central de Tráfico o bien las autoridades municipales y competentes.

En otro orden, pueden suceder casos en los que se producen accidentes de tráfico y el conductor es hospitalizado por lo que los agentes no podrían llevar a cabo la prueba de alcoholemia por el método de aire espirado. En estos supuestos la STC 206/2007 de 24 de Septiembre se pronunció en los siguientes términos:

Puede llevarse a cabo la extracción de sangre en los casos en que lo solicite el interesado como prueba de contraste o bien que lo acuerde la autoridad judicial competente. Además en dichos supuestos en los que se proceda a la extracción de sangre con el único fin de detectar una tasa de alcoholemia, no se produciría la vulneración del derecho a la intimidad personal. Podría verse vulnerado dicho derecho en caso de que se extraiga sangre a efectos de emitir un diagnóstico y posteriormente se utilice para determinar la tasa de alcoholemia. En todo caso habrán de observarse ciertos requisitos en la práctica de la presente prueba.

Puede ocurrir por otra parte, que el conductor se niegue a la práctica de las pruebas de alcoholemia ante el requerimiento de los agentes de la autoridad. En tal caso, podría incurrir en un delito tipificado en el artículo 383 de la vigente redacción del Código Penal (véase epígrafe Negativa al sometimiento a las pruebas de alcoholemia dentro del apartado de los Delitos contra la seguridad vial

Si es su caso, no dude en contactar con nosotros. Los abogados penalistas de ABOGAPENAL son expertos y atesoran muchos años de experiencia en defensa penal de delitos de alcoholemia.

Si usted o algún familiar o amigo ha sido acusado de conducir bajo los efectos del alcohol y ha dado positivo en prueba de alcoholemia, contacte con nosotros. El abogado penalista de ABOGAPENAL experto en situaciones de alcoholemia positiva más cercano a usted le contactará a la mayor brevedad para ayudarle a defender sus derechos.
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