Delito amenazas. Preguntas FAQ

Abogados amenazas

Preguntas FAQ

Preguntas FAQ

¿Cómo se persigue este delito de amenazas?

De manera excepcional para el caso del delito leve de amenazas (antigua falta del 620 del Código Penal ya derogada por la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo por la que se modifica el Código Penal), según el artículo 171.7 del Código Penal, este tipo de conducta sólo podrá perseguirse a instancia del ofendido mediante la querella particular del 270 a 281 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

A diferencia de la mera denuncia, únicamente podrá hacerse por escrito ante el órgano judicial competente, asistidos por abogado y procurador y da lugar a que el querellante se constituya como parte en el proceso.


¿Son las amenazas susceptibles de generar responsabilidad civil además de la penal?

La respuesta es afirmativa, pero para ello es necesario que se demuestre que que las amenazas han perturbado de forma efectiva el desarrollo de la vida cotidiana del sujeto pasivo o que hayan tenido en él un efecto psicológico que se prolongue en el tiempo más allá del momento el que fueron proferidas, como nerviosismo o intranquilidad y por supuesto, graves daños para la salud psicológica del sujeto pasivo (Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de noviembre de 2002 o de 19 de marzo de 1994)

¿Qué sucede si la amenaza se profiere de forma inmediatamente anterior a la causación del mal anunciado? ¿cómo se castigarían los hechos?

Cuando la amenazas se profiere en el mismo momento, en unidad de acción , con el inicio o desarrollo del mal anunciado se producirá un concurso aparente de leyes que se resolverá en base al criterio de absorción (Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de febrero de 2013)

El concurso de leyes, y el criterio de absorción se recoge en el artículo 8.3º del Código Penal en virtud del cual:

"Los hechos susceptibles de ser calificados con arreglo a dos o más preceptos de este Código (...)se castigarán observando las siguientes reglas: (...) 3.ª El precepto penal más amplio o complejo absorberá a los que castiguen las infracciones consumidas en aquél."


En el caso de realizarse las amenazas a través de un medio de comunicación(carta, correo electrónico, fax, teléfono...) ¿dónde se entenderá producido o consumado el delito?

La jurisprudencia (Autos del Tribunal Supremo de 10 de noviembre de 1998, de 16 de octubre de 2003 o de 21 de junio de 2005) entiende que las amenazas proferidas "a distancia" se entienden producidas y consumadas en el lugar donde se exterioricen y donde lleguen y cuando lleguen a su destinatario final, es decir donde produzcan sus efectos.

¿Qué es el delito de amenazas?

Es un delito contra la libertad, tipificado en los artículos 169-171 del Código Penal.

Es la exteriorización hecha por una persona a otra del propósito de causarle a ella, a su familia o a persona allegada un mal, dependiendo luego del respectivo tipo delictivo la determinación de la naturaleza de dicho mal.


¿Cuál es el tipo objetivo y subjetivo de este delito?

A) Tipo Objetivo:
La acción consiste en exteriorizar un propósito. Tal propósito ha de consistir en un mal, es decir, en la privación de un bien presente o futuro.
El sujeto activo ha de exteriorizar su propósito de un modo que haga creer al sujeto pasivo que es real, serio y persistente, independientemente de la forma que se use para su exteriorización.
No es preciso, sin embargo, que el sujeto activo piense en realizar ese propósito realmente, basta con que aparentemente pueda considerarse como tal por parte del sujeto pasivo. Es necesario para la consumación que la amenaza llegue a conocimiento del amenazado, aunque sea por vía indirecta, y que éste comprenda el sentido de la amenaza.

La cuestión de la gravedad del mal y su adecuación para intimidar tiene que relacionarse con la persona del amenazado y con las circunstancias que lo rodean; pero no es precios que la amenaza llegue a intimidar al amenazado, sino que basta con que objetivamente sea adecuada para ello.
El mal puede recaer en el propio amenazado, en su familia, o en personas con las que esté íntimamente ligado.

B) Tipo Subjetivo: es necesario el dolo.

¿Cabe la tentativa?

La doctrina dominante sostiene que las amenazas se consuman cuando llegan a conocimiento del amenazado. En algún caso cabe que la amenaza no llegue a conocimiento del amenazado sino de un tercero que la denuncia, pudiendo apreciarse tentativa.

¿Qué tipos de delito de amenazas existen?

1. AMENAZA DE UN MAL QUE CONSTITUYE DELITO (art. 169)
a) Amenaza condicional: la condición que se exige al amenazado, hacer u omitir, puede ser lícita o ilícita, pero el mal que se amenaza causarle ha de ser en este supuesto siempre delito. La realización del mal depende de que el amenazado cumpla la condición exigida o no. La pena varía según el culpable hubiera conseguido su propósito (prisión de uno a cinco años) o no (prisión de seis meses a tres años).
b) Amenaza no condicional: se conoce cuando se amenaza con un mal constitutivo de uno de los delitos enumerados en el art. 169, pero sin exigir condición alguna. La pena es de prisión de seis meses a dos años.
c) Amenaza a grupos o colectivos: art. 170.1, referido a supuestos de amenazas a colectivos o grupos más o menos homogéneos, calificados por la pertenencia a un determinado pueblo, etnia, religión, etc. El tipo objetivo requiere que las amenazas tengan la gravedad necesaria, es decir, una probabilidad objetiva de poder realizarse.

2. AMENAZA CONDICIONAL DE MAL NO CONSTITUTIVO DE DELITO (art. 171)
- Tipo Básico: la estructura es la misma que las amenazas condicionales, pero aquí el mal con que se amenaza no es delito. El mal puede consistir en un hecho ilícito (no penal), e incluso también uno lícito. Lo importante es la relación entre el mal con el que se amenaza y la pretensión que se solicita, que en la medida que no sea debida, es ilícita.
- Tipo Cualificado: el delito de chantaje: el sujeto que amenaza o chantajea impone una condición, pero los hechos sobre los que recae y la trascendencia que puede tener no sólo en la libertad del sujeto amenazado, sino en su honor e intimidad, han llevado al legislador a darle un tratamiento punitivo más grave que el de otras amenazas. Muchas veces el hecho con cuya revelación se amenaza puede ser irrelevante jurídicamente, pero en la medida en que social y objetivamente pueda valorarse como algo negativo para la reputación social del amenazado, éste puede verse obligado a cumplir con la condición que le impone el chantajista.
Por otra parte, si la divulgación de estos hechos es constitutiva de un delito de injurias o contra la intimidad, habrá que incluir la amenaza en el 169.1

3. AMENAZAS LEVES (art. 171)
Se castiga, mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal, con multa de uno a tres meses, al que de modo leve amenazase a otro.


Te ayudamos a defender tus derechos
Rellena nuestro formulario. Primera opinión gratuita
consulta
CONSÚLTANOS SIN COMPROMISO
"Primera opinión gratuita"
Un momento cargando formulario
o Llámanos al
  • Recibe el mejor asesoramiento de especialistas.
  • Servicio sin compromiso.
  • ¡Rápido y seguro!
  • Siempre cerca de usted.
Delito amenazas. Preguntas FAQ
Delito amenazas. Preguntas FAQ
Delito amenazas. Preguntas FAQ
Delito amenazas. Preguntas FAQ
¿Es un profesional especialista en la materia?
Encantados de conocerle. Contacte con nosotros.

[email protected]


@ Legalik. 2022 Un servicio de Legalik Central de Servicios Jurídicos SLP
Utilizamos cookies propias y de terceros. Si continua navegando consideramos que acepta su uso. Política de cookies. Acepta