Delito fiscal por no ingresar retenciones

Abogados delito fiscal por no ingresar retenciones

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Abogados penalistas especialistas en defensa penal en juicio por delito fiscal por no ingresar retenciones. Denuncia. Acusación particular.
¿En qué consiste el delito fiscal cometido por no ingresar las correspondientes retenciones?

Delito fiscal por no ingresar retenciones
Abogados penalistas especializados en delito fiscal por no ingresar retenciones a su disposición en cualquier punto de España. Delito fiscal cometido al eludir el pago de cantidades retenidas o que se hubieran debido retener.

Introducción

Las retenciones son cantidades de dinero que, quién tiene que pagarlas, debe descontar del importe total de la factura de compra de algunos servicios, de las nóminas de sus trabajadores o de otras operaciones concretas exigidas por la normativa fiscal.

La persona que ha de llevar a cabo las retenciones para, más tarde, realizar el pago a la Hacienda Pública, se denomina pagador que, en nuestro caso, se asimilará a la figura del empresario.

¿En qué consiste la retención y cuál es su funcionamiento?

Efectivamente, como anteriormente expuesto, las retenciones serán cantidades que el empresario deberá descontar de determinados servicios, con el fin de ingresar posteriormente la cuantía resultante de dicha retención en las arcas del Tesoro Público, cumpliendo así con las obligaciones fiscales exigidas.

El empresario, como pagador o retenedor, es el obligado a aplicar la retención y, para ello, dejará de pagar al prestador (trabajador) de un servicio determinado un porcentaje del importe total de los servicios que figuran en la factura o nómina. Posteriormente, esta retención será ingresada por el empresario en la Agencia Tributaria al final de cada trimestre natural, en nombre del profesional al que se le descontó.

En definitiva, la retención es un mecanismo fiscal por el que el pagador hace de recaudador tributario, ingresando en la Hacienda Pública parte de los ingresos de sus “proveedores” o trabajadores, a cuenta del posible pago de impuestos por el beneficio futuro que éstos pueden tener.

¿Cuál es el bien jurídico protegido?

El bien jurídico protegido coincide con el que es tenido en cuenta con carácter genérico para tipificar las infracciones tributarias en general.

Así pues y para el caso en cuestión, la tipificación de la omisión del ingreso de las cantidades retenidas o que hubieron debido serlo, supone una merma de los recursos monetarios con los que la administración financiera cuenta para dar cumplimiento a los fine que son propios y, por todo ello, entendemos que el conjunto de los recursos públicos imprescindibles para el sostenimiento del orden económico y su proceso de recaudación, conforman el valor protegido o tutelado por la ley. STS de 27 de Diciembre de 1990.

¿Quién puede considerarse autor del delito de retención de cantidades? Y, ¿Quién sería el perjudicado?

Normalmente, en los delitos fiscales, únicamente el obligado tributario que defraude la cantidad exigida por ley (120.000 euros), podrá ser el que lleve a cabo la conducta antijurídica. Sin embargo, existen otros posibles sujetos activos o autores del hecho delictivo en función de la especialidad de la defraudación.

Así, en caso de que la conducta delictiva defraudadora sea la de eludir el pago de cantidades retenidas o que hubieran debido retenerse, el autor de la misma será el llamado retenedor que, en nuestro caso concreto, se corresponde con la figura del empresario.

Esto es así puesto que, es el empresario el encargado de proceder a la retención de las cantidades determinadas sobre la nómina de los trabajadores y de, posteriormente, ingresarlas en el erario público en cumplimiento de la ley. En consecuencia, será él el que responderá ante la Administración y ante los Tribunales, por la no retención de las cantidades que se hubieran debido retener o por la falta de ingreso de tales cantidades en caso de que sí hubieran sido retenidas.

Por otro lado, el perjudicado o sujeto pasivo del delito de defraudación fiscal sería la persona jurídico- pública a quién directamente se atribuyen los recursos públicos. En el supuesto del delito de elusión del pago de cantidades retenidas o que se hubieran debido retener, el perjudicado será la Hacienda Pública por ser aquella a la que no se le ingresaran las precitadas cantidades y, en consecuencia, sufrirá la defraudación económica.

Cabe remarcar que cuando hago alusión a la Hacienda Pública, se incluye la Hacienda Estatal, Autonómica, Foral, Local y de las Comunidades.

¿Cuál es la conducta delictiva penada por la ley?


Por regla general, el comportamiento típico o conducta relevante consiste, por acción u omisión, en defraudar, es decir, incumplir las prestaciones jurídicos-tributarias a las que se está obligado.

Al referirse tanto a la acción como a la omisión, existirá delito tanto por la elusión pasiva, consistente en el no ingreso de las cantidades retenidas o que se hubiera debido retener, como por la elusión activa, utilizando algún tipo de artificio engañoso para eludir el pago de las retenciones.

Por otro lado y, dado que las retenciones son cantidades que el empresario ha de detraer de los pagos que realice a sus trabajadores o a determinados terceros para, posteriormente, ingresarlas en el tesoro público, la conducta gira aquí sobre lo detraído o debido detraer conforme al gravamen tributario correspondiente.

Cabe remarcar que, no pagar las cantidades que se hubieran debido retener implica la existencia de dos deberes:

- Deber de Retención: deber legalmente configurado que consiste en la detracción, por parte del empresario, de ciertas cantidades de la nómina del trabajador, entre otros.

- Deber de Ingreso: consiste en ingresar las cantidades anteriormente detraídas de las nóminas de los trabajadores al erario público.

Al mismo tiempo, cabe mencionar que existen tres tipologías de retenciones:

1.- Retenciones directas.

2.- Retenciones indirectas.

3.- Retenciones a cuenta.

¿Cuál es el presupuesto necesario para la existencia de delito fiscal por la elusión de cantidades retenidas o que hubiera debido retenerse?

Tanto la ley como la jurisprudencia confirman la existencia de delito fiscal cuando se de la producción de un perjuicio económico superior a 120.000 euros, cuantía de la cuota defraudada establecida en el tipo. (STS 02.06.2005)

De esta forma, la cuantía de la cuota tributaria constituye una condición objetiva de punibilidad, de tal manera que si la defraudación, en este caso por no llevar a cabo las retenciones debidas, no llega a esa cantidad, existirá tan solo una simple infracción tributaria, pero no un delito fiscal.

Cabe remarcar que, a los efectos de determinar la cuota tributaria, se estará a lo defraudado, es decir, a lo no retenido en cada periodo impositivo o de declaración, y si éstos son inferiores a doce meses, el importe de lo defraudado se referirá al año natural. De este modo, ni cabrá el delito continuado, ni tampoco acumular defraudaciones de dos o más impuestos para llegar a los 120.000 euros.

El dolo como condición sine qua non para la existencia de delito fiscal

Al igual que lo establecido para el delito fiscal por la elusión del pago de tributos, para el delito por la elusión del pago de cantidades retenidas o que se hubiera debido retener también se exigirá la concurrencia de “ánimo de defraudar”. STS 2.03.1989.

De la presencia de este elemento subjetivo del injusto, se deriva la imposibilidad de incriminación culposa o imprudente de la conducta, convirtiendo el precitado delito fiscal en un delito eminentemente doloso. STS 20.09.91

Por todo ello, se requerirá la conciencia y voluntad de que, mediante engaño, se cause injustamente a la Hacienda Pública un perjuicio igual o superior a 120.000 euros.

En consecuencia, ante la elusión del pago de cantidades retenidas o que hubieran debido retenerse, el dolo comprende el conocimiento de los deberes tributarios de retención por parte del empresario y la voluntad de no llevar a cabo tal retención ni su posterior ingreso en el erario público.

Finalmente, cabe remarcar que, según la jurisprudencia, el delito fiscal es un delito doloso, con suficiencia de dolo eventual y, por tanto, basta la mera aceptación de la posible comisión del delito fiscal. STS 10.11.93.

¿Cuáles son las posibles sanciones derivadas de la comisión del delito fiscal y cuándo prescribirá el mismo?


El delito fiscal por la elusión del pago de cantidades retenidas o que hubieran debido retenerse, responderá con la misma pena que el delito fiscal por la elusión del pago de tributos.

De esta forma, el delito podrá ser bien de tipo básico o bien de tipo agravado.

Son supuestos básicos de delito fiscal aquellos en los que en el ejercicio normal de una actividad empresarial o profesional o con motivo de una operación puntual, se produce una defraudación a la Hacienda Pública por importe superior a 120.000 euros, por haber eludido el pago de cantidades retenidas o que hubieran debido retenerse. En este caso, el delito se castigará con penas de prisión de 1 a 5 años y multas del tanto al séxtuplo de la precitada cuantía.

Tendrá lugar el supuesto agravado en los siguientes casos:

- Cuando la cuantía de la cuota defraudada por la no retención de cantidades exceda de 600.000 euros.

- Cuando la cuantía de la cuota defraudada por la no retención de cantidades supere los 120.000 o 50.000 euros, siempre y cuando el hecho delictivo haya tenido lugar en el seno de una organización delictiva o de un grupo criminal.

- Cuando el hecho delictivo se haya cometido mediante la utilización de personas físicas o jurídicas o entes sin personalidad jurídica interpuestos, negocios o instrumentos fiduciarios o paraísos fiscales o territorios de nula tributación ocultando o dificultando la determinación de la identidad del obligado tributario, la determinación de la cuantía defraudada o el patrimonio del obligado tributario, siempre que la defraudación sea superior a 120.000 euros, o 50.000 euros.

En este sentido, la pena imponible será la de 2 a 6 años de prisión además de la multa del duplo al séxtuplo.
Por otro lado, y al igual que para el delito fiscal por la elusión del pago de tributos, la prescripción del delito fiscal por la elusión del pago de cantidades retenidas o que hubieran debido retenerse, tendrá lugar a los 5 años desde la comisión de la infracción punible. Esto será así, siempre y cuando el precitado delito se encuentre dentro de la modalidad del tipo básico anteriormente explicada.

Sin embargo, el delito fiscal en su modalidad agravada, es decir, cuya cuantía supere los 600.000 euros o haya sido cometido en el seno de alguna organización criminal, prescribirá a los 10 años desde su comisión.

¿Existen supuestos de exoneración para el empresario que ha cometido un delito fiscal por eludir el pago de cantidades retenidas o que hubieran debido retenerse?

Sí, efectivamente, habrá situaciones en las, como empresario, no tenga que responder penalmente por la comisión del precitado delito fiscal.

Así, la excusa absolutoria se producirá cuando el sujeto activo pague la deuda tributaria espontáneamente, antes de que el resultado lesivo del fraude se produzca.

Por todo ello, se entiende que no existirán los beneficios descritos cuando el empresario hubiera regularizado la situación tributaria una vez se hubieran iniciado las actuaciones administrativas tendentes a la comprobación, investigación y determinación de las deudas tributarias objeto de la regularización.

Cabe además remarcar que, sólo el pago con efectos liberatorios podrá producir los efectos señalados. Por todo ello, el ingreso de parte de la deuda, por parte del empresario, no constituirá ni regulación tributaria ni, por tanto, excusa absolutoria puesto que, a juicio de la ley y jurisprudencia, subsistiría el ataque al bien jurídico protegido.

Sea cual sea su situación, incluso si usted ostenta la condición de empresario y ha sido acusado de haber cometido un delito fiscal por no ingresar las retenciones contacte con nosotros a fin de obtener una adecuada asistencia letrada. En aras a dicho fin, le facilitamos un número de teléfono o bien puede optar por cumplimentar el formulario que adjuntamos. ABOGAPENAL, cuenta con un nutrido equipo de especialistas en delito fiscal por no ingresar retenciones a su disposición en todo el territorio nacional.
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